¿Cuán efectivo soy al comunicarme con las personas con quienes trabajo?,
¿qué tan bien entiendo a los demás?
¿Por qué mi equipo de trabajo no responde como yo quisiera?
Respondiendo a estas y otras preguntas nos daremos cuenta lo mucho que debemos resolver pero primero debemos conocernos a nosotros mismos. Para conocerte mejor y elevar tu desenvolvimiento el arte y el juego son una alternativa innovadora y apropiada.
Utilizando el arte podremos conectarnos con nuestra creatividad y con todo lo que nos lleve desde nuestro interior hacia lograr una mejora en cualquier contexto social en el que nos desempeñemos. Por alguna razón creemos que al volvernos adultos debemos abandonar el juego y no explorar más sensaciones con nuestro cuerpo y mente; así reducimos nuestra creatividad ante los constantes cambios y transformaciones que afrontamos en nuestro día a día.
Pero la verdad es que nuestros cuerpos y mentes necesitan ser motivados y preparados para el trabajo diario.
Utilizando el arte como medio podemos obtener un mayor conocimiento de nuestro yo, de nuestro mundo interno el cual abandonamos por la carga o el stress de nuestro vivir cotidiano. La creatividad del ser humano es extensa y única es por ello que ante cualquier proceso de creación no debemos juzgar ni anticiparnos a una descripción de lo realizado. El ser humano que utiliza el arte como medio exploratorio para un conocimiento interno logrará un mejor desenvolvimiento laboral profesional o personal.
La intermodalidad del arte nos sirve de ayuda para poder llegar a diferentes contextos sociales; utilizando las diferentes herramientas artísticas (plástica, movimiento, danza, música, etc.) podemos explorar con cada una de ellas para obtener un mejor desenvolvimiento de la persona.
En el día a día de este nuevo y cambiante mundo debemos darnos cuenta que la tecnología es ya parte importante en la vida de todos nosotros; las empresas y organizaciones utilizan todas las variantes que ahora tenemos a nuestro alcance como el correo electrónico, las redes sociales, los mensajes de texto, rss, etc.
Pero al vernos involucrados por estos nuevos sistemas estamos prestando menos atención a lo básico en el ser humano que es el contacto, la observación, la escucha, el trabajo en equipo y todo esto va de la mano.
En esta evolución tecnológica quizás estemos perdiendo el trato directo o personal.
Si trabajamos, estudiamos o tenemos a nuestro cargo un determinado número de personas debemos ser conscientes que no son sólo "trabajadores", "compañeros de aula", "compañeros de trabajo" sino humanos al igual que nosotros los cuales merecen respeto, entendimiento y comprensión; todos pasamos por diferentes situaciones que sin querer repercuten en nuestro estado anímico, es aquí donde yo debo ser tolerante ante las diferentes situaciones por las que atraviesa mi grupo de trabajo, estudio, etc.
Debemos tomar conciencia que nosotros mismos podemos formar un favorable ambiente diario si damos lo mejor de nosotros para recibirlo también. Cuántas veces hemos estado a punto de cerrar una venta o ante una presentación de un nuevo proyecto y no sabemos ni tenemos claro cuán capaces somos de llegar de una forma o manera correcta a nuestro cliente, no sólo debemos demostrar esa capacidad que tenemos al vender sino también demostrar que el otro nos importa como persona, para esto debemos tener claro que debemos contar con un equilibrio emocional, seguridad y sobre todo confianza en nosotros mismos, es por ello que usando como excusa el arte podemos explorar y vivenciar nuestro yo para saberlo pulir, trabajar y afrontar con el resto.
Cada persona es un mundo diferente pero todos tenemos un medio valioso que es la comunicación o el lenguaje: el cómo nos comunicamos, nos hacemos entender para plasmar nuestros conocimientos de la mejor manera posible. Somos un todo maravilloso que debe ser enriquecido a diario con fortalezas y herramientas que partan de uno mismo, si estoy bien conmigo podré estarlo con mi entorno, puedo y debo valorar mis días, debo y puedo ser tolerante, necesito y tengo que mejorar mi calidad de vida.
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