autos
lecturas
llegar

El contenido de esta página requiere una versión más reciente de Adobe Flash Player.

Obtener Adobe Flash Player

Una de las más grandes tentaciones pero a la vez responsabilidades que podría asumir un adolescente es el manejar un automóvil. Cuando los jóvenes cumplen 18 años y forman parte de la población adulta, este “sueño” (para la mayoría) puede volverse realidad, pero no sin antes tomar en cuenta las responsabilidades que lo mismo conlleva. Y sobre todo, hay que considerar que lo que busca un adulto en un automóvil difiere del atractivo que presenta para un adolescente.
Uno de los significados que tiene el manejar para un adolescente es la libertad. Cuando uno es joven, lo que normalmente busca es independizarse de la familia, demostrar madurez, tener la capacidad de decidir por sí mismo y sobre todo de cuidarse y movilizarse autónomamente.
Cuando un adolescente es responsable y maduro, darle un automóvil puede ser hasta un incentivo; una prueba de que el padre confía en él. El conducir es, comúnmente, el primero de muchos nuevos privilegios y responsabilidades que los adolescentes experimentan conforme van transitando hacia la etapa adulta. Asimismo, es una prueba mayor para demostrar su sentido de responsabilidad, ahora no solo hacia sí mismo y su familia, sino al resto de la sociedad. Después de todo, manejar un automóvil también requiere de autocontrol: no sucumbir a los enfrentamientos entre automovilistas, poder mantener la calma en el tráfico. Incluso cuando ya haya conseguido su licencia de conducir, estos requerimientos serían algo a considerar por los padres.

Pero no los adolescentes: los jóvenes no se detienen a autoevaluarse y determinar si pueden autocontrolarse mientras manejan, si son lo suficientemente atentos para no provocar ni caer en ningún tipo de accidente. Solo importa la libertad.

¿Qué busca un joven en un automóvil? Velocidad. La velocidad aumenta el sentimiento de libertad. La realidad es que incluso los adultos se sienten mejor manejando un automóvil a velocidad. Pero hay que tomar en cuenta cuántos riesgos de corren; después de todo, los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte en los jóvenes de entre 15 y 20 años; y esto sobre todo en estado de ebriedad. La velocidad también es la que origina este descuido.
Otro de los atractivos de los automóviles es simple y sencillamente lo bien que se ven. En los comerciales el muchacho con automóvil suele conseguir a las chicas, pero solo si es un automóvil deportivo y moderno. Estos automóviles poseen no solo la estética sino también la velocidad, dejando de lado la seguridad. Hay que tomar en cuenta también que los adolescentes no se preocupan mucho por utilizar un cinturón de seguridad
También hay que considerar que los jóvenes tienen una tendencia al riesgo; la adrenalina que genera el manejar un automóvil es un atractivo de importancia; por otro lado, la presión del grupo es un factor bastante influyente. Los amigos presionan a ir a una mayor velocidad, a adelantarse a otro automóviles, etc. Buscar impresionarlos es una característica común a esa edad.
La falta de experiencia de un joven es otro constituyente de riesgo, sobre todo la falta de experiencia en el tráfico. Porque no siempre se trata de cómo maneja el conductor joven en cuestión, sino de cómo manejan los demás conductores. Que uno maneje con responsabilidad no significa que los demás también lo harán.

Si uno combina lo que les atrae a los adolescentes con otros aspectos necesarios, o uno simplemente aprende de forma responsable qué aspectos en un automóvil sí son necesarios, entonces que manejen tan jóvenes no debería representar un problema. La práctica hace al maestro.

 

Artículo desarrollado por Alessandra Montesinos. exclusivamente para www.ipm.com.pe
Nos interesa conocer tu opinión sobre este artículo. escríbenos a:
informesipm@yahoo.com