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Investigaciones recientes demuestran que poseer un “talento natural” para una disciplina determinada es irrelevante para triunfar.

¿Qué es lo que se oculta detrás del éxito de celebridades como Michael Jordan
o Tiger Woods?
Muchos creen que la respuesta a dicha interrogante se encuentra en las habilidades innatas para realizar una actividad específica que estos personajes poseen, ya sea en el básquetbol en el caso de Jordan, o en el golf, como sería el caso de Woods.

Como alguna vez dijo Warren Buffet - Presidente de la Compañía “Berkshire Hathaway” considerado como el inversionista más exitoso del mundo, - aludiendo a su supuesto don para manejar el capital: “O lo tienes, o no lo tienes”.

Bueno, asumir esto no podría resultar más erróneo, pues el llamado “talento natural” es en efecto inexistente. Nadie nace siendo desde ya un ajedrecista de rango mundial o el dirigente de una compañía multimillonaria. El mismo Buffet realmente no puede jactarse de haber obtenido su habilidad de la nada: es conocido por su gran disciplina y las largas horas que pasa estudiando los estados financieros de inversiones potenciales.

Hay que tener también en claro que “talento” no significa motivación, inteligencia o habilidades especiales. Se refiere únicamente a una habilidad innata que apunta a la correcta realización de una actividad específica. Y la verdad, es que, como concluyeron un grupo de investigadores británicos “La evidencia obtenida no apoya que exista una relación entre sobresalir en algo y los dones innatos”.

Esto nos permite descubrir entonces el verdadero secreto para alcanzar la grandeza: consiste en esfuerzo, dedicación y verdadero trabajo duro, solo alcanzable con dolorosa y demandante práctica.

Así, podemos afirmar que nosotros podemos hacer de nosotros lo que queramos, sin estar tomando en cuenta que tengamos el tal “talento” para realizar una u otra actividad. Todo depende de esto: la práctica deliberada. ¿Y a qué es a lo que nos referimos con práctica deliberada?

Poniendo como ejemplo el caso del golf, una práctica deliberada no consiste en pasarse, por decir, una hora golpeando una serie de pelotas. Práctica deliberada podría solo ser usada para referirse a pasar una buena cantidad de horas al día ensayando dar con las bolas a objetivos específicos, calculando fuerza distancia, y realizando pequeños ajustes a medida que la práctica avanza.

Resulta así que la gastada e incluso anticuada frase “La práctica hace al maestro” no podría ser más cierta. En el caso de los grandes atletas, no creo que exista alguno que no se haya caracterizado por sus brutales horas de práctica. La perseverancia y la consistencia se destacan a su vez como elementos cruciales para triunfar.

Hay que también admitir que existen muchos expertos que son aún escépticos a la teoría sobre la irrelevancia del “talento”. Estos podrían poner por ejemplo a los conocidos como los “niños prodigio”, es decir, aquellos niños que desde edad muy temprana muestran una habilidad casi inconcebible para alguna actividad, como tocar el piano o multiplicar asombrosamente rápido. Y sin embargo, la mayoría de estos casos prodigio envuelven padres realmente involucrados. Además existen muchos “prodigios” que nunca llegaron a sobresalir especialmente en su ámbito, así como existen muchos grandes profesionales que jamás mostraron aptitudes especiales en su temprana infancia.

Así, se puede ver la enorme importancia de la práctica el esfuerzo. Dando un ejemplo directo de la vida real, tenemos el caso de Jerry Rice, el afamado futbolista, que fue rechazado por 15 equipos de lo consideraron demasiado lento. A continuación, Jerry se entregó a tal volumen de entrenamientos, que más tarde pudo lograr que fuera imposible para cualquiera de los demás jugadores mantener su ritmo.

Ahora, la pregunta a tomar a consideración es: ¿Por qué? Para la mayoría de personas, el trabajo que hacen ya es bastante difícil como para complicarlo más queriendo llevarlo a un nivel superior. Dar esos pasos extra parece un esfuerzo casi imposible.

Y ese es el modo en el que debe ser. Si la grandeza fuera algo fácil, no sería algo especial o sobresaliente.

Es verdad que es muy difícil encontrar la motivación necesaria para hacer todo lo que requiera alcanzar el éxito, y los expertos aún no hallan los factores que llevan a la gente a dar ese esfuerzo extra. Pero en fin. Ahora podemos estar seguros que el éxito en la vida no es algo que está reservado a unos pocos predestinados con dones innatos. Es algo que está alcance de todos.

 

 

Artículo preparado por el Instituto Peruano de Marketing - IPM
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