mente
Paseo de la República 6099. Miraflores. L-18. Lima - Perú
Telf.: 447-0074 Fax:241-5517 E-mail: informesipm@yahoo.com


Esta página se visualiza mejor en internet explorer 5.0 en una resolución de 800 x 600

Página principal
ini

“En orden de poder triunfar en la vida, Dios proveyó al hombre de dos significancias: la educación para el alma, y la actividad física para el cuerpo, no de forma separada, sino de forma conjunta. Con estas dos significancias, el hombre puede alcanzar la perfección.”

Todos sabemos que el ejercicio nos hace sentir mejor, pero normalmente no tenemos idea porqué. Asumimos que se debe al hecho de que estamos reduciendo la tensión muscular y el estrés o produciendo endorfinas  y dejamos el tema allí; pero la verdadera razón por la que nos sentimos tan bien cuando nuestra sangre está bombeando, es porque hace que el cerebro funcione al máximo y alcance su mejor estado.

Recientemente se han ido realizando diversas investigaciones buscando hallar la correlación entre el ejercicio y el desarrollo del cerebro. En diversos colegios a lo largo de Estados Unidos se ha descubierto que aquellos donde se encuentran los alumnos que poseen el mejor estado físico, son aquellos que de hecho llegan a obtener los mejores puntajes en las pruebas académicas.

Puede afirmarse que una práctica de ejercicio moderada no solo ayuda a mejorar el estado del corazón y los pulmones, sino también mejora la respuesta de los circuitos mentales para vencer el estrés, afinar el pensamiento, trabajar con la memoria y mucho más.

¿Qué es lo que provoca estos cambios? Sucede que la actividad física estimula procesos biológicos que hacen que las neuronas cerebrales hagan conexión entre sí; a su vez dichas conexiones se encargan de estimular el aprendizaje del cerebro, ya que provocan un aumento de la velocidad de los procesos cerebrales y la habilidad fundamental del cerebro de adaptarse a cambios y nuevos elementos. Así, lo que logra el ejercicio es, mediante estímulos, crear un ambiente en el cual el cerebro está listo y dispuesto a aprender.

Un estudio realizado por el Virginia Tech mostró que reduciendo la hora de gimnasia y dando más tiempo al estudio de ciencia, letras y matemáticas no se produce ninguna mejoría en el puntaje de los exámenes, que es lo que muchas autoridades escolares habían asumido que sucedería. A partir de esto es que se han ido enfocando investigaciones sobre la correlación del buen estado físico y los logros académicos.

El CDE (California Department of Education) se ha dedicado a relacionar puntajes en exámenes con puntajes de estado físico, medido en 6 áreas, y siendo 6 el máximo puntaje. En el 2001, de entre 279,000 alumnos de noveno grado en California, aquellos que alcanzaron este 6, llegaron a alcanzar un porcentaje de respuestas acertadas en pruebas de lengua y matemática que resultó ser el doble que el alcanzado por sus compañeros en mala forma física. Durante los últimos 5 años, ha sido un dato consistente el hecho de que estudiantes con los más altos puntajes de estado físico tiene  asimismo lo más altos puntajes en  estudios.

De igual forma, en el 2004, 13 notables investigadores (en campos desde la kinesiología hasta la pediatría) realizaron más de 850 estudios sobre los efectos de la actividad física en niños en edad escolar. La mayoría de dichos estudios se basaron en medir los efectos de entre 30 y 40 minutos de ejercicio 3 o 4 días a la semana, cubriendo un amplio rango de variables tales como obesidad, presión sanguínea, depresión, ansiedad, densidad ósea, y rendimiento académico, entre otras. Basados en la fuerte evidencia obtenida en un gran número de estas categorías  el panel recomendó que los niños en edad escolar deberían participar en una o más horas de vigorosa actividad física al día.

 Refiriéndose específicamente al rendimiento académico no solo la evidencia apoyó de forma sustancial a anteriores investigaciones, sino que confirmó que la actividad física tiene una muy positiva influencia en la memoria, la concentración y el comportamiento en el aula.
Es claro entonces que el ejercicio proporciona una influencia positiva sobre el cerebro pues al estimular las interconexiones neuronales  logra que se desarrolle la capacidad de aprendizaje y adaptación del cerebro humano; esto se comprueba en los diferentes estudios en los cuales jóvenes que hacen ejercicio muestran mejor rendimiento que aquellos alumnos más sedentarios .  Además existen hoy en día muchas investigaciones y libros en los que se muestra claramente como incluso una práctica de ejercicio moderada mejorará la capacidad cerebral para vencer el estrés, afinar el pensamiento, trabajar con la memoria, y mucho más.

Sería ideal que ahora todos dejáramos de lado el control de la televisión, y en cambio nos decidiéramos a pasar más tiempo en la cancha que en las tribunas; la verdad es que desde los genes hasta las emociones, el cuerpo y el cerebro humano se mueren por abrazar la vida física.

Entonces, a quien esté leyendo este artículo, ¡salga a hacer una media hora de ejercicio! Y con ello no me refiero necesariamente al tipo competitivo, entrenando para un campeonato de cualquier clase, o tan siquiera a pagar por una afiliación al gimnasio. No. Si durante media hora usted se dedica simplemente a trotar o caminar por los alrededores de su casa, eso ya será una buena  actividad física, lo cual acabará por beneficiarlo en cuerpo y mente.

 

Artículo preparado por el Instituto Peruano de Marketing - IPM
Nos interesa conocer tu opinión sobre este artículo. escríbenos a:
informesipm@yahoo.com